Notas de mi México lindo y querido: Auge y Crisis Petrolera

Este es un periodo de los ochenta donde la economía de México sufre una evolución gracias al desequilibrio del desarrollo estabilizador y al descubrimiento de grandes yacimientos de petróleo en el Golfo de México.

El auge petrolero.

Fue en en este periodo que México decide ser un exportador de petroleo crudo por las reservas encontradas en Tabasco y Chiapas, haciendo a México uno de los primeros lugares a nivel mundial en este rubro, llegando a rivalizar con los países árabes.

El origen del problema radica en que nuestro gobierno, con respaldo de la nueva riqueza, pide grandes préstamos a entidades extranjeras para financiar la explotación del crudo. Conseguir los créditos no fue difícil, y con los nuevos yacimientos surgen ambiciosos planes para convertir a México en la gran economía que siempre se había buscado. Una modernización a marcha forzada pretendía dar a nuestro país una nueva imagen en sólo un sexenio. Carreteras, puertos, subsidios, inversión en presas y el sistema eléctrico, entre otros, fueron desangrando poco a poco el abundante excedente de ingresos por el petróleo. Cien mil millones de dólares estaban de golpe disponibles para gastarse.

Pese a que el sexenio que había inaugurado López Portillo había sido planeado para generar un gasto razonable y encaminarnos en la recuperación económica en unos cuatro años, la ambición que se apoderó de nuestros políticos hizo que todos esos planes de una deuda mesurada se echaran por la borda. Se creyó que el petróleo era un milagro y que con él todo se podía hacer.

El gobierno se convirtió en accionista de cientos de empresas de todos los tipos y sectores a fin de contener el alza en el desempleo. Los grandes proyectos eran financiados sin límite y continuamente se pedían nuevos préstamos. Nuestro país se convirtió en un importante importador de lujos. Ilógicamente, se invirtió en todo menos en el pago de dichos créditos y sus respectivos intereses. A nadie se le ocurrió nunca pensar que el precio del barril de crudo pudiera caer.

Cuando finalmente esto ocurrió, cundió el pánico. El alza en las tasas de interés dejó a nuestro país de repente con una deuda mucho mayor que lo que podía permitirse pagar. El petróleo dejó de ser garantía y pronto los acreedores exigieron que se les pagara al perder confianza en el gobierno. El presidente, en un acto increíble de ineptitud económica, se rehusó a devaluar la moneda, y aparte, a aceptar en descenso en los precios del petróleo, indicando aparte que éstos debían incrementarse.

Respecto a este tema se ha escrito mucho. No algo nuevo que comentar, pero estaremos de acuerdo en que esta nueva crisis que sobrevino fue resultado de una serie de enormes errores de juicio, tales como no pagar adecuadamente la deuda y haber permitido que nuestro país pasar a depender en su mayoría de la venta del petróleo. Era un nuevo mercado para nosotros, me parece increíble que los encargados de regular la industria no hayan previsto la caída de los precios. Aparte, todos fueron partícipes del error de comprar más bienes extranjeros que nacionales. El dinero extra que entraba a nuestro país por concepto del petróleo salía igual de rápido por la importación agresiva de productos que competían con nuestra propia indutria. Sabemos que hoy es poco menos que imposible tener un mercado de consumo completamente cerrado, gracias a la globalización. Esto no significa que debemos tener miedo a lo que viene de afuera, pero tampoco debe conducirnos a pensar que todo lo que se hace aquí es peor. Debemos tener aprecio por lo mexicano y tratar de consumirlo. Claro, hoy en día sabemos que como regla general lo barato vende más, pero debemos planear una industria que tenga como meta la calidad más que el precio. Los verdaderos consumidores, los países del primer mundo, compran lo que sale bueno y dura.

Exijamos a nuestro gobiero un respaldo sólido a los mejores productores, una protección ante los abusos que se dan continuamente por países como los Estados Unidos, que pese a tener un tratado de libre comercio que estipula la apertura de fronteras, sigue bloqueando la entrada de productos del campo mexicano de los tráilers. Con el poder que tenemos de modelar el mercador al ser los consumidores, favorezcamos a las empresas de calidad mexicanas sobre las de calidad mediocre. Premiemos las ideas innovadoras y alentemos su exportación.

También con este tópico podemos entender lo que es el Ciclo Económico:

El ciclo económico es una serie de fenómenos económicos que se repiten periódicamente:

  1. Crisis
  2. Recesión
  3. Depresión
  4. Recuperación
  5. Auge

Como vemos, la evolución económica de un país se da en un proceso cíclico. Resulta entonces inevitable que se presenten ciertos momentos de incertidumbre, debido a su vez a comportamientos extraños del mercado.

Entendamos este ciclo como la oportunidad que tiene el propio sistema de autorregularse y limpiar la basura que se acumula dentro. Claro, no por eso vamos a sentarnos cruzados de brazos y decir “es que no puedo hacer nada”. Aprendiendo de los errores que se cometieron y que llevaron a las grandes crisis podremos alargar la etapa de auge y minimizar en lo posible las etapas de crisis, recesión, depresión y recuperación.

AQUÍ TE DEJAMOS UN VÍDEO QUE HABLA ACERCA DEL TEMAA DE UNA MANERA MÁS ENTENDIBLE Y MENOS ABURRIDA (: :

~ por vanessaochoa en Lunes, 8 marzo 2010.

Una respuesta to “Notas de mi México lindo y querido: Auge y Crisis Petrolera”

  1. ese video es de pejistas idiotas, payasos, buenos para nada…

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